Con sólo tocarte


En mirarte, esa sensación que existe antes de cada sonido que haces, esa carcajada que resuena erizando los bellos de mi piel, como si soplaras suave sin rozar, dejando esa estática dando impulso al destello crujiente del tacto que no sabe porque despierta.
Nadie seria capaz de explicar, la densidad del aire que contiene nuestros ojos al rodearse y centrarse en las pupilas del otro, así como un enlace que desvalida a cualquier otro ser, desterrandolo... Dices tanto sin decir nada, abriendo tus manos y permitiendo entrelazar los dedos, ruegas que me quede en silencio, pero eres tu la que se va, sin pertenecer ni indagar. Sosteniendo hilos imperceptibles que evitan que deje de pensarte, tirando de ellos cada vez que mi mente logra serenar de tu presencia, te muestras inexpresiva y en desenfreno, sin gestos malinterpretados, sólo tú.